Si usted necesita más información al respecto, no dude en consultar con un médico que esté familiarizado con el tratamiento del asma durante la gestación, para que le diga con exactitud cuales son los medicamentos más seguros y convenientes para usted.
Si tienes asma o alergia y estás embarazada, no necesitas suspender los tratamientos. La mayoría de ellos no producen efectos adversos en el feto, ni sobre el embarazo. Es más seguro usarlos, que tener mal controlados los síntomas de la enfermedad.
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viernes, 4 de mayo de 2012
Clave 0: ¿Conoce los me medicamentos más seguros para el asma y la alergia durante el embrazo?
Afortunadamente hoy existen tratamientos, utilizados de forma adecuada,
permiten conseguir este control en la inmensa mayoría de los mujeres
embarazadas, sin riesgo para el feto.
Si usted necesita más información al respecto, no dude en consultar con un médico que esté familiarizado con el tratamiento del asma durante la gestación, para que le diga con exactitud cuales son los medicamentos más seguros y convenientes para usted.
Si usted necesita más información al respecto, no dude en consultar con un médico que esté familiarizado con el tratamiento del asma durante la gestación, para que le diga con exactitud cuales son los medicamentos más seguros y convenientes para usted.
Clave 1: ¿Tiene el asma y la alergia bien controlados?
El primer objetivo del tratamiento en las
gestantes con asma y alergia debe estar orientado a alcanzar el control de la enfermedad y a mantenerlo de forma permanente.
Cuando una mujer embarazada no tiene bien
controlados sus síntomas de alergia suele ser porque no está utilizando los medicamentos adecuados.
Clave 2: ¿Conocer los diferencia entre los tratamientos que controlan la inflamación bronquial y los que alivian los síntomas?
Es fundamental saber distinguir entre dos tipos
de medicamentos para el asma, los de alivio de síntomas y los que controlan
la inflamación bronquial. Estos últimos son los más importantes, ya
que actúan sobre el principal mecanismo responsable del asma, es decir, la
inflamación de los bronquios.
Un error muy habitual es utilizar con
demasiada frecuencia medicamentos de alivio rápido y reducir o no
utilizar suficientemente los que controlan la inflamación.
Clave 3: ¿Saber que el asma y la alergia son enfermedades inflamatorias de las vías respiratorias altas y bajas?
En el asma se produce una inflamación
reversible de los bronquios que dificulta el paso del aire y hace que estén
más sensibles ante ciertos factores y circunstancias del ambiente.
Clave 4: ¿Ha identificado los desencadenantes de los empeoramientos y saber como evitarlos en la medida de lo posible?
Los desencadenantes del asma son
sustancias o situaciones del ambiente responsables de la inflamación y del
estrechamiento de los bronquios en personas con asma.
No todas las personas con asma reaccionan de
igual forma ante los mismos desencadenantes, por lo tanto es importante aprender
a identificar los que producen los síntomas a cada paciente.
Clave 5: ¿Utiliza correctamente los dispositivos de inhalación?
Cada persona debe aprender a utilizar de forma
adecuada sus inhaladores. La vía inhalada tiene muchas ventajas
para la administración de tratamientos de asma. Al llegar los medicamentos
directamente al pulmón, se precisan dosis más bajas que cuando se
utilizan los mismos por vía oral.
Clave 6: ¿Sabe autoevaluar la función pulmonar en cualquier momento que lo necesite?
Esta evaluación se puede hacer mediante los síntomas
de asma por parte del paciente, aunque en muchos casos, puede ser útil
contar con una medida objetiva de la función pulmonar, a través del
dispositivo Medidor de Soplido, también denominado Medidor de
Flujo Espiratorio Máximo (FEM), Peak Flow Meter o simplemente Pico-Flujo.
Este dispositivo se utiliza para que el paciente
pueda conocer de forma sencilla, su grado de obstrucción pulmonar en cualquier
momento. Es una especie de “medidor del asma”, que puede
indicar si los bronquios están inflamados o no.
Para usarlo, hay que soplar enérgicamente
tres veces y elegir la medición más alta, que se trasladará a la hoja
de registro. Durante el periodo de entrenamiento se suele utilizar dos
veces al día: por la mañana y por la noche, siempre antes de tomar la
medicación inhalada. Posteriormente solo será necesaria su utilización en
los periodos con síntomas de asma de cada paciente, como por
ejemplo, coincidiendo con infecciones respiratorias, periodos de polinización,
etc.
La mejor medición obtenida con el
dispositivo se marca en la hoja de registro en la que se dibujan tres
bandas horizontales con los colores verde, amarillo y rojo (regla
internacional de colores del semáforo). Estas bandas cambian sus valores
dependiendo de la talla, edad y sexo de la persona.
Si el valor obtenido con el soplido está en
zona verde, el paciente suele estar bien controlado. Si la inflamación
bronquial aumenta, el valor obtenido por el soplido disminuye y desciende a
la zona amarilla de alerta. Hay que incrementar el tratamiento
que controla la inflamación bronquial, para evitar que los valores lleguen a
la zona roja o de peligro.
Si con la exposición a cualquier desencadenante
se notan síntomas de asma o bien se observa que disminuye la cifra en el
registro de soplido, es importante que introducir o incrementar la medicación
de control de la inflamación bronquial, según el Plan de Acción, para
mejorar y regresar a la zona verde.
Registrar las medidas en las hojas correspondientes
es fundamental, para el propio conocimiento de la enfermedad y para
mostrárselas al médico o enfermero cuando acuda a revisión.
Es muy conveniente anotar también en la hoja
de registro los síntomas y medicamentos utilizados, para vigilar los
resultados del tratamiento y ver si se están consiguiendo los objetivos de
control
Clave 7: ¿Saber reconocer los primeros síntomas del empeoramiento del asma?
Las crisis de asma suelen evolucionar de forma paulatina,
siendo menos frecuente, que aparezcan de forma brusca. Es decir, comienzan a
menudo con síntomas leves y si no se toman las medidas terapéuticas
adecuadas, van progresando hasta hacerse más intensos.
Con respecto a los síntomas puede
haber variabilidad entre unas personas y otras. Hay quienes empeoran por la noche
al tumbarse o se despiertan en la madrugada con dificultad para
respirar. Otros en cambio lo notan más al hacer esfuerzo. La
gravedad de una crisis puede estimarse por la gravedad de los síntomas y
con el descenso en el registro de soplido.
El paciente está controlado cuando no
tiene síntomas de asma nocturnos, ni diurnos. Además el registro de soplido se
mantiene en la zona de normalidad (zona verde).
Saber reconocer los primeros síntomas de agravamiento, hace que se pueda aumentar un
escalón más el tratamiento antiinflamatorio, para poder prevenir las crisis.
Clave 8: ¿Tiene un Plan Escrito de Tratamiento para prevenir las crisis?
El tratamiento del asma debe hacerse “a la medida” de
cada paciente. Las personas con
asma moderado o severo deberían tener un Plan Escrito de Tratamiento con
las instrucciones sobre la manera de controlar los síntomas de las crisis en
los momentos iniciales, así como el tratamiento de mantenimiento.
En el Plan Escrito, el médico indica los
medicamentos que se pueden ir incorporando de forma progresiva, dependiendo de
la gravedad de la inflamación y los síntomas.
Clave 9: ¿Sabe diferenciar los otros síntomas frecuentemente asociados con el asma como rinitis, sinusitis y otras?
Con frecuencia las personas con asma tienen
también rinitis, conjuntivitis u otros síntomas de vías
respiratorias altas.
Clave 10: ¿Utiliza de forma adecuada los servicios sanitarios?
Un tratamiento clínico correcto puede fracasar si el
paciente no entiende o no se implica en las prescripciones, asumiendo su responsabilidad
en el tratamiento.
Es importante que realice revisiones con
los profesionales sanitarios que le atienden. Visitar periódicamente a su
médico de cabecera, permite realizar el seguimiento y que le
prescriba los medicamentos que vaya necesitando.
La valoración por médicos especialistas también es necesaria, para hacer un diagnóstico y valoración más minuciosa, sobre todo en casos de mal control de los síntomas.
Se debe solicitar consulta a su médico si:
La valoración por médicos especialistas también es necesaria, para hacer un diagnóstico y valoración más minuciosa, sobre todo en casos de mal control de los síntomas.
Se debe solicitar consulta a su médico si:
miércoles, 2 de mayo de 2012
No suspender los tratamientos por la gestación
Si usted está embarazada y tiene síntomas de asma o alergia respiratoria, debe saber que no tiene que suspender los tratamientos, ya que hay medicamentos que puede utilizar de forma segura, para tener bajo control sus síntomas.
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